El dolor neuropático es distinto
Hay una diferencia clínica que cambia todo el tratamiento: el dolor que viene de un tejido inflamado no se siente igual que el dolor que viene de un nervio dañado o sensibilizado.
El dolor neuropático se reconoce por su carácter:
- Quemante o eléctrico, como corrientazos o como ardor sostenido.
- Sigue el recorrido de un nervio en lugar de ser una molestia difusa.
- Alodinia: duele el roce de la ropa interior o el simple contacto.
- Sensaciones anormales asociadas: hormigueo, adormecimiento, sensación de cuerpo extraño.
- Empeora al estar sentada, un rasgo característico de la neuralgia del pudendo.
Este tipo de dolor no responde bien a los antiinflamatorios comunes, y ese es un motivo frecuente de frustración: la paciente ha tomado analgésicos durante años sin resultado, y concluye —o le hacen concluir— que su dolor no tiene solución. En realidad el medicamento nunca fue el adecuado para el mecanismo del dolor.
Los nervios que se estudian
- Nervio pudendo. Inerva el periné, la vulva y la zona perianal. Su neuralgia produce dolor que empeora al sentarse y mejora al ponerse de pie o al acostarse.
- Nervios ilioinguinal e iliohipogástrico. Con frecuencia quedan atrapados en cicatrices de cesárea o de cirugía abdominal previa. El dolor se localiza en la ingle y sobre la cicatriz.
- Nervio genitofemoral. Dolor en la ingle y la cara interna del muslo.
- Plexo hipogástrico. Conjunto de fibras nerviosas que transmite el dolor visceral pélvico. Su bloqueo se usa en dolor pélvico profundo de origen visceral.
Diagnóstico y tratamiento en el mismo acto
Esto es lo que hace al bloqueo especialmente útil. En dolor pélvico crónico el gran problema es saber de dónde viene el dolor cuando las imágenes no muestran nada. El bloqueo responde esa pregunta de forma directa:
- Si el dolor cede al bloquear un nervio, ese nervio está implicado. Diagnóstico confirmado.
- Si no cede, ese nervio no es el origen principal, y el estudio se reorienta hacia el componente muscular o inflamatorio.
Y a la vez trata: interrumpir el ciclo de dolor permite que el nervio sensibilizado empiece a normalizar su umbral. En algunas pacientes el alivio se prolonga bastante más que la duración farmacológica del anestésico, precisamente por eso.
Cómo es el procedimiento
- Ambulatorio y con anestesia local.
- Guiado por imagen según la localización, para precisión en el depósito del anestésico.
- Duración: el procedimiento en sí toma pocos minutos.
- Después: molestia local algunos días y posible adormecimiento transitorio en el territorio del nervio.
Parte de un plan, no un tratamiento aislado
El bloqueo trata el componente neuropático. Si además hay contractura muscular o endometriosis activa, esos componentes necesitan lo suyo: botox en el piso pélvico, infiltración de puntos gatillo, cirugía cuando está indicada.
Se acompaña además de medicación específica para dolor neuropático, que no es la misma que se usa para el dolor común, y de fisioterapia de piso pélvico.