Cuándo se opera y cuándo no
Esta es la decisión más importante de todo el proceso, y se toma antes de cualquier discusión sobre técnica quirúrgica.
Indicaciones para operar
- Dolor que no responde al manejo médico bien indicado y bien sostenido.
- Lesiones profundas que comprometen intestino, vejiga o uréteres.
- Endometriomas de tamaño significativo, que crecen o que generan síntomas.
- Factor de infertilidad que la cirugía puede corregir.
- Obstrucción ureteral o intestinal, que es una indicación clara e independiente del dolor.
Cuándo operar no es la respuesta
Si el componente principal del dolor es muscular o neuropático —contractura del piso pélvico, puntos gatillo, nervios sensibilizados— la cirugía no lo va a mejorar. Es la razón por la que algunas pacientes llegan con una o dos cirugías previas y el dolor intacto: se resecó lo que se veía, pero el dolor no venía de ahí.
Distinguirlo requiere un examen físico dirigido antes de programar cualquier cirugía. Ese componente tiene su propio tratamiento.
Planear antes de operar
En cirugía de endometriosis, la calidad del resultado se define en buena medida antes de entrar a quirófano. La ecografía de mapeo permite saber:
- Dónde están las lesiones y qué tan profundo infiltran.
- Si hay compromiso del recto, y a qué distancia del margen anal.
- Si hay compromiso de vejiga o de uréteres.
- Qué especialistas se necesitan en la sala: coloproctología, urología.
- Cuánto va a durar realmente la cirugía.
Operar sin ese mapa es la causa más frecuente de resección incompleta. Y una resección incompleta significa dolor que persiste y una probabilidad alta de reintervención.
Qué significa "resección completa"
No todas las cirugías de endometriosis son equivalentes, aunque en el informe se llamen igual.
Hay dos formas de abordar una lesión: coagularla en superficie o resecarla completa, extirpando todo el tejido enfermo hasta tejido sano. La primera es más rápida y más simple; la segunda es la que reduce la recurrencia, porque la endometriosis infiltra en profundidad y lo que se coagula en superficie puede seguir activo debajo.
En endometriomas la resección se hace preservando el tejido ovárico sano: la reserva ovárica de la paciente depende de eso, y es una diferencia que puede importar mucho años después.
Por qué la vía laparoscópica
Más allá de las ventajas conocidas de la cirugía mínimamente invasiva —menos dolor, menos hospitalización, menos incapacidad—, en endometriosis hay una razón técnica específica: la magnificación de la cámara permite identificar lesiones pequeñas y respetar estructuras que en cirugía abierta se ven con dificultad.
Cuando hay que trabajar a milímetros de un uréter, del recto o de los nervios pélvicos, ver mejor no es una comodidad del cirujano: es lo que determina si la paciente queda sin enfermedad y sin secuela.
Después de la cirugía
Recuperación
Ambulatoria o de estancia corta según la complejidad. Se entregan instrucciones de manejo del dolor, cuidado de las incisiones, reinicio de actividad física y de relaciones sexuales, y señales de alarma concretas. El control posoperatorio se agenda antes de salir.
Manejo médico posterior
En la mayoría de los casos se indica manejo médico después de la cirugía para reducir la recurrencia. La endometriosis es crónica: la cirugía resuelve el presente, el manejo posterior protege el futuro.
Si el dolor tenía varios componentes
Se sigue trabajando lo que la cirugía no podía resolver: fisioterapia de piso pélvico y, cuando corresponde, botox o bloqueo de nervios. Conversar esto antes de operar es parte de una expectativa honesta.