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Dra. Claudia Bastidas

Histerectomía laparoscópica

Es una cirugía que resuelve situaciones concretas y que no se puede deshacer. Por eso lo primero no es la técnica, sino confirmar que la indicación es correcta y que no había una alternativa que conservara el útero.

Primero: ¿es realmente necesaria?

Empezamos por acá porque es la pregunta que con más frecuencia se salta. La histerectomía está bien indicada en varias situaciones, y en esos casos es la mejor decisión posible. El problema aparece cuando se indica como primera y única opción, sin haber estudiado si existía una alternativa.

Indicaciones razonables

  • Sospecha o confirmación de malignidad.
  • Sangrado uterino abundante que no responde a manejo médico ni a procedimientos conservadores.
  • Adenomiosis difusa severa con falla de todas las alternativas.
  • Miomatosis extensa en una paciente que ya completó su proyecto reproductivo y elige esta vía después de conocer las opciones.
  • Prolapso uterino significativo, según el caso.

Cuándo conviene detenerse y revisar

  • Cuando la indicación es dolor pélvico y nadie evaluó si ese dolor es de origen muscular o neuropático — porque en ese caso quitar el útero no lo resuelve.
  • Cuando hay miomas y no se mencionó la miomectomía.
  • Cuando quieres conservar la posibilidad de embarazo.
  • Cuando el hallazgo es pequeño y el síntoma grande: esa desproporción suele indicar que la causa del síntoma está en otra parte.

Existe la opción de una segunda opinión especializada antes de decidir, presencial o por teleconsulta.

Qué se quita y qué se conserva

Esta es la parte que más confusión genera, y la aclaración importa mucho para la tranquilidad de la paciente:

  • Se retira el útero. Dejas de menstruar y no puedes embarazarte.
  • Los ovarios se conservan salvo indicación específica. Y esto es determinante: la menopausia la define la función ovárica, no el útero. Con ovarios conservados, tus hormonas siguen funcionando y no entras en menopausia.
  • El cuello del útero se conserva o se retira según el caso, y se conversa antes.

Si por alguna razón se plantea retirar los ovarios, eso es una decisión distinta, con consecuencias distintas, y se discute por separado — nunca como algo que "va incluido".

Por qué la vía laparoscópica

Frente a la histerectomía abierta, la vía laparoscópica ofrece menos dolor posoperatorio, menor sangrado, uno o dos días de hospitalización en lugar de varios, menos incapacidad, mejor resultado estético y menos complicaciones de herida.

Es la vía de elección en la gran mayoría de los casos, incluso con úteros de tamaño aumentado.

Recuperación

  • Hospitalización: generalmente uno o dos días.
  • Actividad habitual: entre la segunda y la cuarta semana según el caso.
  • Esfuerzos importantes: restringidos unas seis semanas.
  • Relaciones sexuales: se reinician cuando se indique en el control, habitualmente a las seis semanas.
  • Control posoperatorio: se agenda antes de salir de la clínica.

Se entregan por escrito el manejo del dolor, el cuidado de las incisiones y las señales de alarma concretas por las cuales comunicarse.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales

¿Voy a entrar en menopausia después de la histerectomía?

No, si se conservan los ovarios. La menopausia la determina la función ovárica, no el útero. En una histerectomía en la que se conservan los ovarios dejas de menstruar y no puedes embarazarte, pero tus hormonas siguen funcionando y no entras en menopausia. Solo si se extirpan ambos ovarios —una decisión distinta, que se conversa aparte— hay menopausia quirúrgica inmediata.

¿Se puede hacer por laparoscopia siempre?

En la gran mayoría de los casos sí, incluso con úteros de tamaño aumentado. Hay situaciones en las que no es la mejor opción —algunos úteros de gran volumen, sospecha de malignidad avanzada, o condiciones médicas que impiden el neumoperitoneo— y en esos casos se explica por qué y qué alternativa se propone.

¿Cuánto dura la recuperación?

Con técnica laparoscópica, la estancia hospitalaria suele ser de uno o dos días. La mayoría de las pacientes retoma su actividad habitual entre la segunda y la cuarta semana, con restricción de esfuerzos importantes durante unas seis semanas. Comparado con la histerectomía abierta, la diferencia en dolor e incapacidad es considerable.

¿Cambia mi vida sexual?

La evidencia disponible muestra que en la mayoría de las mujeres no empeora, y en aquellas que se operaron por dolor o por sangrado abundante con frecuencia mejora, precisamente porque desaparece el síntoma que la interfería. El deseo depende de la función ovárica, que se conserva. Es un tema que conviene conversar en consulta con las preguntas concretas de cada paciente.

¿Es la única opción para mi caso?

Depende de la causa, y es exactamente la pregunta que hay que hacer antes de aceptar la cirugía. Para miomas suele existir la miomectomía; para pólipos o tabiques, la histeroscopia; para endometriosis, la resección de las lesiones conservando el útero. Si te propusieron una histerectomía sin haber explorado alternativas, vale la pena una segunda opinión.

Antes de una decisión irreversible, tu caso merece ser estudiado con profundidad.