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Dra. Claudia Bastidas

Miomectomía: quitar los miomas y conservar el útero

Tener miomas no significa tener que perder el útero. La miomectomía extrae los miomas conservando el órgano, y con él la posibilidad de embarazo si es lo que quieres.

Qué son los miomas

Son tumores benignos del músculo del útero. Son frecuentes —muchas mujeres los tienen— y en buena parte de los casos no producen ningún síntoma ni requieren tratamiento.

Lo que define si hay que intervenir no es su existencia ni su tamaño, sino si están generando un problema: sangrado, dolor, presión, o interferencia con la fertilidad.

Cuándo se operan

  • Sangrado abundante que no responde a manejo médico, o que produce anemia.
  • Dolor o sensación de presión en la pelvis.
  • Compresión de la vejiga con urgencia o aumento de la frecuencia urinaria, o compresión del uréter.
  • Compromiso de la fertilidad, según la localización del mioma respecto a la cavidad.
  • Crecimiento llamativo en el seguimiento.

La técnica la define la localización

Miomectomía laparoscópica

Para miomas subserosos (que crecen hacia fuera del útero) e intramurales (dentro de la pared). Se opera a través de pequeñas incisiones abdominales, con las ventajas conocidas de la cirugía mínimamente invasiva. La reconstrucción de la pared uterina es la parte técnicamente más delicada, y de su calidad depende que el útero quede apto para un embarazo.

Miomectomía histeroscópica

Para miomas submucosos, que crecen hacia la cavidad uterina y son los que más sangrado producen. Se resecan por histeroscopia: se entra por el cuello del útero, sin ninguna incisión. La recuperación es muy rápida.

Ablación por microondas

Destruye el tejido del mioma con calor sin retirarlo; el organismo lo reabsorbe progresivamente. Es una alternativa útil en casos seleccionados, y se evalúa según número, tamaño y localización.

Miomectomía y embarazo

Conservar el útero es el objetivo de esta cirugía, y en muchas pacientes la razón por la que se indica. Dos puntos concretos:

  • Tiempo de espera antes de buscar embarazo. Depende de la profundidad de la resección en la pared uterina, para permitir que el miometrio cicatrice bien. Se define en el control posoperatorio.
  • Vía del parto. Según la profundidad de la resección, puede indicarse cesárea en un embarazo posterior. Se conversa desde el principio, no después.

Recuperación

  • Histeroscópica: ambulatoria, con recuperación de pocos días.
  • Laparoscópica: estancia corta; actividad habitual entre la segunda y la tercera semana.
  • Esfuerzos importantes: restringidos según la extensión de la resección.

Una nota sobre la decisión

Si te presentaron la histerectomía como la única salida para tus miomas, vale la pena revisar el caso. La miomectomía es técnicamente más exigente que la histerectomía —hay que retirar el mioma y reconstruir el útero— pero en la mayoría de los casos es posible.

Y la decisión de conservar o no el útero te corresponde a ti, con las dos opciones sobre la mesa. Puedes pedir una segunda opinión antes de decidir.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales

¿Todos los miomas hay que operarlos?

No. Muchos miomas no producen ningún síntoma y solo requieren seguimiento. Se opera cuando generan sangrado abundante, dolor o presión, cuando comprometen la fertilidad por su localización, cuando crecen de forma llamativa o cuando comprimen la vejiga o el uréter. El tamaño por sí solo no es una indicación automática: lo que manda es el síntoma.

¿Puedo quedar en embarazo después de una miomectomía?

Sí, y en muchos casos es precisamente el objetivo de la cirugía. Conservar el útero es el punto de la miomectomía. Después de la cirugía se indica un tiempo de espera antes de buscar embarazo para permitir la cicatrización del miometrio, y ese tiempo depende de la profundidad de la resección. Se define en el control posoperatorio.

¿Los miomas vuelven a aparecer?

Puede ocurrir, porque la miomectomía retira los miomas presentes pero no elimina la predisposición a formarlos. La probabilidad depende de la edad, del número de miomas y de factores individuales. Que exista posibilidad de recurrencia no es un argumento para quitar el útero de entrada: es un motivo para hacer seguimiento.

¿Qué diferencia hay entre laparoscopia, histeroscopia y ablación por microondas?

La elige la localización del mioma. Los subserosos e intramurales se abordan por laparoscopia, a través de pequeñas incisiones abdominales. Los submucosos, que crecen hacia la cavidad uterina y son los que más sangrado producen, se resecan por histeroscopia, sin ninguna incisión. La ablación por microondas destruye el mioma con calor sin retirarlo, y es útil en casos seleccionados.

¿Es mejor quitar el útero para no volver a lidiar con esto?

Es una decisión de cada paciente, pero debe tomarse con información completa y no como la única alternativa presentada. Si ya completaste tu proyecto reproductivo y prefieres una solución definitiva, la histerectomía es una opción válida. Si quieres conservar el útero —por fertilidad o por decisión propia— la miomectomía casi siempre es posible. Lo que no es aceptable es que no te ofrezcan las dos.

Si te dijeron que la única salida era quitar el útero, vale la pena una segunda opinión.